P: ¿Cambió la mentalidad de Juan Carlos Ferrero como jugador después de haber ganado la Copa Davis?
R: Ganar la Copa Davis me dio bastante confianza a la hora de jugar partidos complicados. La presión que había jugando la Copa Davis en casa no la he sentido en ninguna otra situación. En un Masters o un Grand Slam no hay tanta presión. Ganar la Copa Davis me ha ayudado a saber superarme en los momentos difíciles y a saber que no son más difíciles que la Copa Davis.
P: Aquel triunfo supuso seguramente su salto definitivo a la fama. ¿Se ha acostumbrado a convivir con ella?
R: Cuando necesito esa privacidad que todo el mundo tiene para poder salir a la calle tranquilo, todo el mundo me señala, me mira y eso me hace sentirme incómodo. Pero las ventajas de esta situación son muchas deportivamente. También en muchos sitios me reconocen y me ayuda como por ejemplo a la hora de entrar en restaurantes y discotecas.
P: He leído declaraciones suyas que se contradicen. ¿Qué prefiere ganar el Roland Garros, un Master?
R: Un Master y un Grand Slam son diferentes. Ahora mismo me haría muchísima más ilusión ganar un Grand Slam.
P: Comenzó a jugar con una raqueta a los 7 años, en 1998 ya era profesional, en 1999 entró en la ATP. ¿Le sigue divirtiendo todavía jugar al tenis o ya sólo lo percibe como una profesión?
R: Es una profesión, pero me divierto mucho y disfruto jugando. Es lo que más me gusta hacer.
P: ¿Quiénes son sus amigos entre los tenistas del circuito?
R: Todos los españoles tenemos una relación muy buena. Nos llevamos mejor con los tenistas extranjeros que hablan nuestra lengua, porque es más fácil comunicarnos.
P: ¿Cuáles son los puntos débiles de su juego?
R: Tengo puntos débiles, pero cuando uno está entre los diez mejores del mundo es porque su juego es muy bueno, aunque debo mejorarlo.
P: ¿Qué es lo que más necesita mejorar para ser el número 1 del mundo?
R: El año anterior perfeccioné el servicio y la volea. Esto es lo que más tengo que mejorar para llegar ahí arriba, el número 1.
P: ¿Y en que plazo se ve ahí arriba
R: El número 1 está cerca, pero la clave está en aprovechar